martes, 25 de noviembre de 2008

La Tribuna de Ciudad Real




Extracto de una noticia aparecida en la prensa (La Tribuna de Ciudad Real, día 22 de noviembre de 2008.)



RECITAL
Aranda y Álvarez definen la POESÍA como un viaje interior
Las poetisas madrileñas hicieron un recorrido por sus obras, impregnadas de experiencias vividas y de mundos imaginarios en torno a poemas cargados de plasticidad y musicalidad
MARTA MOYA / CIUDAD REAL

Las poetisas Verónica Aranda y Ángela Álvarez dejaron ayer patente en el recital que ofrecieron en el Aula Abierta que la juventud no está reñida con la experiencia, algo que ambas han sabido plasmar en sus diferentes obras, sin por ello renunciar a la imaginación o la fantasía, elementos que impregnan sus poemas cargados de imágenes y de musicalidad.

Ángela Álvarez fue la primera en recitar algunos de sus trabajos, escogiendo para empezar uno de sus últimos poemas titulado Compartimento C, coche 193, e inspirado en el cuadro de Edward Hopper, tras el que continuó con un viaje por los sentidos a través de La torre de las tortugas, hasta llegar al plano metafísico de la mano de Las versiones del tigre.

Por su parte, Verónica Aranda comenzó leyendo poemas casi de sus adolescencia, fruto de su primer viaje a la India, en los que recoge los impactantes paisajes del país, junto al contraste entre tradición y modernidad que presenta, además de recitar algunos poemas inéditos de su regreso hace escasos días.

Asimismo, Aranda hizo un recorrido por su trabajo Tatuaje, que como su nombre indica es un homenaje al mundo de la copla «con sus desembarcos, viajes, etc» . Todo un lujo para los asistentes, que pudieron disfrutar de la poesía
más contemporánea de la mano de dos jóvenes talentos.

Un evento organizado por la asociación cultural El Camarote, con la colaboración de la Junta de Comunidades y la UCLM.



Diferentes miradas. Cada poetisa ofreció una breve presentación de su estilo a través de la lectura de sus obras, de modo que mientras Aranda se basa más en la experiencia vivida a lo largo de sus viajes que luego lleva al papel bajo una mirada poética para de alguna manera revivirla, Álvarez tiende más hacia mundos imaginarios con múltiples reflexiones metafísicas. Dos formas de afrontar la poesía
, género que definen como un ejercicio espiritual o «viaje interior para comprenderte mejor a tí mismo y lo que te rodea», destaca Álvarez, mientras Aranda reconoce que «un buen poema es como una buena oración».




Nota: Desde aquí mi más profundo agradecimiento a EL CAMAROTE, por su hospitalidad y su buen hacer en el mundo de la cultura, y en especial a Jesús Rubio.

jueves, 20 de noviembre de 2008

RECITAL DE POESÍA.- Ciudad Real





VIERNES, 21 DE NOVIEMBRE, 20:00 HORAS

Aula Cultural Universidad Abierta (C/ Libertad, 5-7, CIUDAD REAL)

PAPEL TIMBRADO. RECITAL POÉTICO
ASOCIACIÓN CULTURAL EL CAMAROTE

Poetas invitados: Verónica Aranda (Madrid 1982)
y Ángela Álvarez Sáez (Madrid 1981)

martes, 4 de noviembre de 2008

PRESENTACIÓN A LA POESÍA DE VERÓNICA ARANDA



Ángela Álvarez Sáez



PRESENTACIÓN POESÍA DE VERÓNICA ARANDA
- CAFÉ LIBERTAD 03 / 11 / 2008 -



Enfrentarse a la poesía de Verónica Aranda es como trepar por un muro donde crecen sin cesar jardines de nombres exuberantes, geografías impregnadas de realismo mágico, o amantes con olor a jazmín y a renuncia. Su poesía nace en un lugar apartado, escondido entre versos como árboles en los que se funde la tradición con las cicatrices del presente. Porque sus poemas son cuadros en los que los sentimientos se perfilan a través de una bruma azul, cuadros en los que atracan barcos que "llegan desde el Mar Rojo", en los que el lenguaje deja "un rastro de coco y de ciruelas". A veces sus poemas tienen reminiscencias de Julio Romero de Torres, otras, en cambio, sorprenden con elefantes, cúpulas, buganvillas o un volcán de siglos y monzones, todo ello captado a través de "las celosías de la luna".

Leer a Verónica significa nadar en un océano donde los tiempos se confunden, donde el lector se encuentra en la misma ciudad que la autora, aunque transitándola en tiempos distintos, porque sus poemas llegaron con el siglo y lo estrenan por el atardecer. En su poesía hay un diálogo constante entre Oriente y Occidente, entre la historia de la humanidad y el “tú” al que tan desesperadamente se aferra la autora en sus poemas, como se tratara de una tabla de salvación. En sus versos podemos sentir la soledad del que aguarda mensajes “llegados en botellas legendarias”. Podemos intuir esa distancia tan inmensa que nos separa a todos, esa distancia en la crecen los dátiles del tiempo, y que se resume en ese verso maravilloso de la autora que dice: “Ayer anochecía en Kathmandú…”

Verónica recrea las ciudades que ha visitado, transformándolas en literatura bajo su mirada de poeta. Ella guarda en su interior una radiografía de cada ciudad que visita. Luego, siguiendo cada uno de los huesos de esa ciudad, cada nervio, cada huella; trepa por su columna vertebral y nos regala una isla en la que se reflejan las marejadas de nuestro interior.

La autora, conjuga perfectamente el ritmo del poema con la descripción interior y exterior del mundo. Sus poemas son como un paseo a las orillas del Ganges, donde los antepasados dialogan con nuestros recuerdos, donde la morena de la copla “tiene un fondo de puñales lanzados al vacío”, donde "la libertad era un tranvía rojo que cruzaba Lisboa", donde la literatura es esa "distancia exacta entre lo milenario y la renuncia".

En definitiva, la poesía de Verónica Aranda tiene “algo de mito griego y de caballos soltados a la Toscana”, tiene un trasfondo de guitarras, de “arrabales donde convergen todos los silencios”. Es, en suma, una poesía íntima, que describe y recrea cada uno de nuestros lugares interiores. Sus poemas son, dicho con palabras de la autora, como barcos “a punto de zarpar a las Antillas”.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Compartimento C, coche 193




La luz entra a través de la tarde y se posa en sus manos como un campo rojo, como una higuera de paz y de silencio.
Los segundos se abren a las orillas del tren,
dejando un rastro de caracolas y caballos naranjas.
Y a su alrededor, el tiempo se expande como un trigal hasta el horizonte.
La luz, piensa ella, es el águila calvo que titila por los libros de algún escritor japonés, alimentándose de los sueños del mundo.
La luz, ya casi extinta, cae sobre el lomo del tren,
como si éste fuera una ballena plateada a punto de salir del mar,
a punto de ocultarse entre los arcos de una catedral de agua.
Y mientras, un paisaje de ríos y de bosques pasa rozando su mirada,
vienen desde lejos estatuas, cuerpos de arena que alargan una mano hacia su memoria.
Recuerdos que se abren como alas de maíz sobre la herida.
Hay un pueblo que se acerca por el oeste, sobre el viento amarillo y el olor a finales de verano.
Cuando la infancia se mecía como caballo de cartón sobre las losas de un cuarto húmedo.
Cuando las colmenas se agolpaban en el aire cargado de lluvia y de lenguajes remotos.
Cuando en las despensas crecía una luna vegetal y las enredaderas de miel tenían la estatura de un niño.
Un pueblo que se riza como una nube y desaparece con el humo blanco del tren sobre las vías.
Más allá, otro recuerdo abre sus puertas, y ella cruza sin preguntar nada,
sin atreverse casi a respirar, ni a poseer un nombre.
La mujer camina sola por las grutas del subconsciente que se eleva como un muro de agua infranqueable,
como un desierto del que brotan arrecifes de coral y desfiladeros abiertos en la carne de una máscara egipcia.
Y la mujer sueña que es un sauce creciendo en algún lugar exótico,
arrastrando sus pies descalzos por los jardines de la Reina Sisodia, aquélla que murió por contemplar de cerca la vida y sus relojes infinitos.
La tarde deja paso a la noche.
Y al tren le nace cola de sirena,
en recuerdo del mar y de la magia perdida.
La mujer sueña que el tren en el que viaja es un pescado enorme que nada por las aguas circulares del olvido,
comiéndose las vidas de los viajeros que encuentra a su paso, para que en el interior de sus vísceras de leche se transformen en algo sólido y tangible,
en un girasol que se curva para recibir la luz de la memoria.
Seres extraños se conjuran en la oscuridad, batiendo sus alas melancólicas, abriendo y cerrando heridas inmemoriales.
A lo lejos, aparece un pensamiento entre la bruma,
derrumbándose, después, como un dios degollado sobre los raíles.
Y la mujer sueña y sueña, levantando la vista del libro y contemplando el paisaje a través de esa ventana veloz, a través de ese hueco que se abrió entre las escamas del pez, entre las raíces de su corazón de abeja.
Sabe que pronto llegará a su destino, que las luces se acercarán como luciérnagas atrapadas en los hilos de la noche.
Sabe que todo lo vivido no será más que un sueño cuando baje al andén, cuando deje de sentir a esa extraña que vive y respira dentro de ella.
La mujer hunde las manos como redes en su memoria y encuentra una isla.
Nadie sabe en qué lugar crecen los sueños, como estrellas de mar secándose al sol del mediodía.
Cuentan que una noche cada trescientos años, un tren abandona sus raíles y llega a la isla de los sueños perdidos.
El tren está llegando a la estación.
Y a la mujer le crecen alas de arena.


NOTA: Este es el poema con el que he sido accésit en los Premios del Tren 2008. Desde aquí mi enhorabuena a los premiados.

viernes, 31 de octubre de 2008

POEMA GANADOR-PREMIOS DEL TREN

PRIMER PREMIO

AQUELLAS CARTAS
Marco Antonio Campos

El ayer llega en el hoy que saluda ya el mañana.
El mirlo cantaba en el haya a la hora del degüello.
Era fines del ’72. Yo atravesaba en tren
Europa occidental, o caminaba, por saber adónde,
un sinnúmero de calles, y en cuerpos ondulados
de jóvenes tenues, o en la delgadez del aire en la rama
de los castaños, o en reflejos, que creaban imágenes,
en aguas del Tajo, del Arno o del Danubio, la creía ver,
y ella lejos, en mí, en Ciudad de México, con sus
clarísimos 19 años, regresaba en verde o azul, para luego irse
y regresar e irse en el ayer que hoy llega para hablar mañana.
Era fines del ‘72, y yo no sabía que el mirlo cantaría para mí
a la hora del degüello. Ella hablaba de amor en mí, por mí, de mí,
pidiéndome que le enviara más cartas, que guardaba
-eso decía- en el color de los geranios sobre los muros
de su casa en el barrio de San Ángel, sabiéndola diciembre
que era de otro, pero yo le escribía cartas y cartas
en el compartimiento del tren de una estación a otra,
bebiéndome milímetro a milímetro la morenía de su cuerpo
como antes, sin saber que la tinta se borraba como
el color de los geranios en el muro de su casa.
Pero al evocar ese ayer convertido en un hoy que es ya mañana,
sin escribir ya cartas entre una estación y otra, me parece
que aún oigo la canción del mirlo a la hora del degüello.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL TREN 2008


FALLO DEL JURADO

La entrega de los Premios del Tren 2008, "Antonio Machado" de Poesía y Cuento tuvo lugar el jueves 30 de octubre en el Palacio Fernán Núñez, sede de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles.

El Jurado de esta edición estaba formado por: Emilio Lledó (filósofo y escritor); Luis García Montero (Coordinador del Comité de Lectura de Cuento); Jesús García Sánchez (Coordinador del Comité de Lectura de Poesía); Álvaro Salvador (Ganador de los Premios del Tren 2007 de Poesía); Joaquín Tejeiro (Ganador de los Premios del Tren 2007 de Cuento); Manuel Núñez Encabo (Director de la Fundación Española "Antonio Machado"); Juan Miguel Sánchez García (Vocal del Patronato de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles), y Juan Altares (Director de Actividades Culturales de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles) como Secretario.

"Antonio Machado" de Poesía

1er Premio: "Aquellas cartas", de Marco Antonio Campos

2º Premio: "Último día de marzo", de Javier Vela

Accésit: "Compartimento C, coche 193", de Ángela Álvarez Sáez
"Cambio de agujas", de Juan Antonio Bernier
"Estación de término" Blas Muñoz Pizarro
"El tren de la costa" Juan José Vélez Otero

"Antonio Machado" de Cuento

1er Premio: "El viaje", de Benjamín Prado

2º Premio: "Una enorme tela de araña" Diego Paszkowski

Accésit: "El rey de bastos", de Miguel Barreras Alconchel
"Protocolo", de Pilar Clemente Arellano
"Diálisis de amor", de Juana Cortés Amunárriz
"La campiña inglesa" María Ángeles Torrejón

Los Premios del Tren, “Antonio Machado” de Poesía y Cuento siguen la larga trayectoria marcada por el Premio de Narraciones Breves "Antonio Machado", instituido por Renfe en 1975 y organizado desde 1985 por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. En 2002, después de 25 años del Premio de Narraciones Breves, se convocó la primera edición de los Premios del Tren, “Antonio Machado” de Poesía y Cuento. En 2008 se ha convocado la septima edición de estos Premios.

El número de participantes de esta edición ha sido de 1.440 autores procedentes de 32 países. Se han presentado un total de 1.690 cuentos y poesías, de los que 35 están escritos en catalán, 4 en gallego y 2 en euskera. Los Premios del Tren están abiertos a todos los escritores que presenten trabajos literarios de corta extensión y que incluyan de alguna forma al ferrocarril en su obra.

La dotación del Primer Premio en ambas modalidades asciende a 15.000 euros, un segundo premio de 5.000 euros y 500 euros a cada uno de los restantes seleccionados. La dotación total de los Premios del Tren 2008 asciende a 44.000 euros.

Las obras finalistas se publicarán en el mes de diciembre, dentro de la Colección Premios del Tren.

viernes, 10 de octubre de 2008

Finalistas Premios del Tren 2008



Obras finalistas -entre 1.690 presentadas- de los Premios del Tren 2008, que se fallan el día 30 de octubre


Según la nota que ha difundido la Fundación de Ferrocarriles Españoles, el fallo del Jurado y la entrega de los Premios del Tren 2008, "Antonio Machado" de Poesía y Cuento tendrá lugar el jueves 30 de octubre en la sede de la Fundación.

Las obras finalistas son:


POESÍA:

"Compartimento C, coche 193", de Ángela Álvarez Sáez

"Cambio de agujas", de Juan Antonio Bernier

"Aquellas cartas" de Real de Catorce (seudónimo)

"Estación de término" de Blas Muñoz Pizarro

"Último día de marzo", de Javier Vela

"El tren de la costa", de Juan José Vélez Otero

CUENTO:

"El rey de bastos", de Miguel Barreras Alconchel

"Protocolo", de Pilar Clemente Arellano

"Diálisis de amor", de Juana Cortés Amunárriz

"Una enorme tela de araña", de Diego Paszkowski

"El viaje", de Dylan (seudónimo)

"La campiña inglesa", de Mª Ángeles Torrejón Vázquez


El número de participantes en esta edición ha sido de 1.440 autores procedentes de 32 países. Se han presentado un total de 1.690 cuentos y poesías, de los que 35 están escritos en catalán, 4 en gallego y 2 en euskera.La dotación del Primer Premio en ambas modalidades asciende a 15.000 euros, un segundo premio de 5.000 euros y 500 euros a cada uno de los restantes seleccionados..Forman parte del Jurado de esta edición:
Luis García Montero (Coordinador del Comité de Lectura de Cuento);
Jesús García Sánchez (Coordinador del Comité de Lectura de Poesía);
Joaquín Tejeiro (Ganador de los Premios del Tren 2007 de Cuento);
Álvaro Salvador (Ganador de los Premios del Tren 2007 de Poesía);
Manuel Núñez Encabo (Director de la Fundación Española "Antonio Machado");
Emilio Lledó (filósofo y escritor);
Juan Miguel Sánchez García (Vocal del Patronato de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles),
y Juan Altares Lucendo (Director de Actividades Culturales de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles) como Secretario.
Nota: El cuadro es "Compartimento C, coche 193" de Edward Hopper, cuadro que da nombre al poema que presenté a los Premios del tren 2008, y sobre el cual versa.

jueves, 2 de octubre de 2008

Las Casualidades



Las casualidades es un poema que escribí hace ya más de dos años, está incluido en el libro "Las versiones del Tigre", editado por Vitruvio. Hoy me he acordado de ese poema no sé muy bien porqué, tal vez porque era su momento...


Las casualidades

De los cinco alfileres que le han metido en la boca, sólo uno de ellos tiene la punta redondeada y el cabezal con espinas. Lleva tres horas sin beber para no tragarse ninguno de ellos. En cuanto a la saliva, se va acumulando en los laterales de la lengua. Sabe que no va a aguantar mucho más tiempo. Al principio tan sólo observa, todo le parece más intenso con ese puñado de alfileres metidos dentro de la boca. Una viruta de madera en el borde de una reja. Las columnas encorvadas de un patio interior. La niebla que se desprende de los zapatos. Los peces gordos de un estanque romano. El agua que rompe un aljibe. Las trenzas de una niña que juega a ser visible. El empedrado asciende hasta las ruinas de una casona. Un Cristo iluminado por los faros de un coche. Solo es un estar atento. Ha caminado unos metros y la sed se le agria en la uña que lleva más larga. Tiene sed. Tiene demasiada sed. Como por arte de magia o de sincronismo se encuentra con una terraza en la acera. El hombre de la sed tiene el cabello y la barba blanca. Va vestido de explorador, aunque su aspecto es el de un filósofo, debe ser por los alfileres que tiene en la boca. El filósofo se sienta en una de las mesas y llama al camarero. Está a punto de beberse la cerveza cuando una mujer ocupa la mesa que queda libre. La mujer tiene los rasgos muy finos y lleva un tenedor entrelazado en la muñeca de la mano izquierda, donde debería ir el reloj. A primera vista la mujer es muy normal, pero bajo la mirada de un filósofo que tiene un puñado de alfileres en la boca, la normalidad se diluye detrás de la pupila. La mujer se sienta en una terraza, cruza las piernas y mira con sus ojos azules las postales que escribe un hombre con barba. Le parece curioso que el hombre sea tan metódico en el acto de escribir postales, todas las que va terminando las aparta en un montoncito a la derecha. Se enciende un cigarro y mira una viruta que se balancea en el borde del balcón que está sobre su cabeza. El hombre está escribiendo en una de las postales acerca de una teoría que se va a llamar de las causalidades. Mira los ojos azules de la mujer y siente la inocencia en el lóbulo de la oreja. El camarero se acerca y le dice que esa postal que está escribiendo va a ser muy importante para la humanidad. El hombre le pregunta que cómo lo sabe. No soy adivino, pero podría serlo. La mujer tiene los ojos azules y está loca, el camarero también sabe de su locura. El filósofo y la loca se miran. Ya no tiene alfileres en la boca. Se podría haber tragado cualquiera de ellos al beberse la cerveza, sin embargo, antes de que esto ocurriera, apareció la mujer y se llevó los alfileres en el color de sus dos ojos. El filósofo se ha quedado con la inocencia de la loca. Han desaparecido los personajes. Sólo queda la terraza, el balcón con la viruta de madera y una postal con la dirección borrada. La mujer va hacia donde estuvo sentado el filósofo y lee la única postal que ha dejado. He conocido a una mujer que está loca y que va a saber de su locura cuando lea estas líneas por casualidad. Sin embargo, ese conocimiento no es casual, sino causal. La mujer lleva días programando el encuentro. El filósofo, el adivino, la terraza, la viruta, los peces del estanque, la sed. El sincronismo me ha liberado de los alfileres. La locura te ha hecho inocente. Esta es la única casualidad. La postal está fechada en el año anterior. En el matasellos hay una marca hecha con cuatro alfileres y una idea.

miércoles, 23 de julio de 2008

PRIMER PREMIO DEL II CERTAMEN DE POESÍA DE ALFAMBRA


Comunicado del Jurado del Premio:

Tras arduas deliberaciones y confrontando diferentes conceptos de valoración sobre los trabajos presentados, muy competidos por su alta cualificación, cada jurado emitió su voto y en segunda vuelta, por unanimidad, se determinaron los galardonados en sus diferentes modalidades.
Títulos y Autores
Poesía:
Primer premio: Henry Ford Hospital o la cama volando. Autora: Ángela Álvarez Sáez
Segundo premio: (Desierto).

Relatos:
Primer premio: Ulises en Mallorca. Autor: Ángel González Puga.
Segundo premio: No caerá esa breva. Autor: Patrocinio Gil Sánchez

Especial Óscar Abril:

Primer y único premio: Relato sobre la paz. Autora: Silvia Galan Casanova.

La organización se pondrá directamente en contacto con los ganadores para la organización del acto especial de homenaje y entrega de premios, que tendrá lugar en Alfambra (Teruel) el día 9 de Agosto del 2008 a las seis de la tarde.

Una vez más gracias a todos por su participación y hasta el próximo año.



· Finalistas del II Certamen Literario de Alfambra, cuyo fallo se hace público mañana


Realizada la selección de Finalistas para el II Certamen de Relatos Cortos y de Poesía y I Certamen Oscar Abril para jovenes que Organiza el Grupo Literario y Cultural Alfambra, la durísima selección de entre 371 participantes queda como sigue:

CONCURSO DE POESÍA (POR ORDEN DE REFERENCIA INTERNA)
. Balada triste de Otoño
. Mis caminos
. Mujer en la ciudad de siglos
. Ojos llenos de estrellas
. Nada que no se puede contar
. Henry Ford Hospital o la cama volando
. Palabras para Julia
. Ordenar la tristeza
. Cambios de humor
. Caminante sin camino

CONCURSO GENERAL DE RELATOS (POR ORDEN DE REFERENCIA INTERNA):
. Indigestión.
. Templo de la memoria
. El peso del agua.
. El niño Jesús.
. Rojo sangre y reflejos violetas.
. Ulises en Mallorca.
. Secuencias de un adiós.
. Gárgolas.
. Temprano madrugó la madrugada.
. No caerá esa breva.

CONCURSO OSCAR ABRIL (según el acuerdo tomado):
Si no te hubiera conocido ayer.
Destino.
Ojos vidriosos.
Ilusiones truncadas.
Relato sobre la paz.

El fallo final, con los títulos y autores galardonados, se conocerá el próximo día 21 de julio 2008 y se hará público en www.alfombrinos.com y las que cubren el evento el día 22 de Julio 2008. (Los ganadores recibirán, además, comunicación directa del premio alcanzado).
La entrega de premios sera el SÁBADO día 9 de Agosto 2008, en un importante acto que celebraremos en Alfambra (Teruel) y en donde los laureados serán agasajados como se merecen.
La organización, agradece a todos los participantes su colaboración.


El poema con el que he ganado, versión del cuadro homónimo de Frida Kahlo, que aparece en la imagen de esta entrada, es el siguiente:

Henry Ford Hospital o la cama volando

La criatura salió del enjambre con los párpados abultados.

Primero atravesó el estrecho hueco del útero,

donde ríos de caracoles esperaban su llegada.

Luego, sintió como una flor lila se enredaba con la languidez del cordón umbilical.

La mujer desata la maquinaria que ha de cometer el crimen

y el contenido espeso de su corazón se vierte sobre las cicatrices redondas.

El niño era calvo y rojo.

Su cuerpo yacía sobre todo el contorno de la urbe, expandiéndose como una placenta.

El sueño se ha convertido en un país inabarcable,

donde la sed encuentra los tallos azules de la lluvia,

donde Andrómeda es una mujer espiral que rodea el cuerpo de los hombres con sus cinco venas lácteas,

y donde las sirenas desfallecen sobre un puñado de semillas de sangre.

La marca del nacimiento rojo, señal de la muerte, está tatuada en las lágrimas de barro de la mujer.

Y el dolor es como cientos de pisadas de caballo sobre la superficie blanda de las arterias.

Allí tiene lugar la transformación,

en el lugar donde van a morir los dioses de la ciudad derrumbada,

y donde sucede el holocausto de las criaturas rígidas y húmedas.

El niño está meciendo entre sus dos manos el cuerpo sagrado del universo.






martes, 8 de julio de 2008




Tacto

(De la Torre de las Tortugas)

Estos dedos han congelado en un hilo de aliento la ruta de las transgresiones, las tallas de los asirios y los símbolos sacros.

Esta piel ha sentido las cavilaciones de los primeros homínidos, el aire cincelando la sierpe de la historia,

la carne de la carne de la carne.

Este cuerpo ha tenido entre sus manos las herramientas más primitivas y los brotes de la tecnología.

Estos dedos han tocado un pez respirando en otros dedos, en el germen de otros párpados, de otra pupila, de otro vientre.

Este dedo índice ha aplastado civilizaciones como hormigas y ahora está suspendido como una pluma sobre el fin de una nueva sociedad demasiado antigua.

Esta piel siente el color de todas las demás razas. Siente los holocaustos, la rugosidad, los volcanes, las ilusiones, el exilio, los poros, los crímenes, los surcos y las creencias de todas las demás pieles.

Porque esta piel es un cúmulo de oleajes, de marejadas. Es un niño que ha sido muy viejo.

Y en todas y cada una de las cicatrices de la epidermis hay un rastro de la verdad que nos descubre el presente.

Lo que dejamos atrás y lo que olvidaremos.

El imperio perdido de las tortugas.

jueves, 26 de junio de 2008

FOTOS V PREMIO DE POESÍA CAFÉ DE ORIENTE






Premio 2008

13 de junio, a las 18:00 h., en el Café de Oriente (Plaza de Oriente, 2 - Madrid) se dará a conocer el fallo del V Certamen Internacional de Poesía Café de Oriente "Gerardo Diego" y del III Certamen Nacional de Poesía de Jóvenes Creadores. Contaremos con la presencia de:

  • Jesús Hilario Tundidor, Premio Adonáis, miembro de la Real Academia de Castilla-León
  • Joaquín Benito de Lucas, Premio Adonáis, doctor en Filología Hispánica
  • Luis Alberto de Cuenca, ex director de la Biblioteca Nacional, ex secretario de Estado de Cultura, Premio Nacional de la Crítica
  • Teodoro Rubio, Premio Mundial de Poesía Mística "Fernando Rielo", director de la Tertulia Literaria del Café de Oriente “Gerardo Diego”
  • Luis Lezama, fundador de Grupo Lezama.

El Café de Oriente, de Grupo Lezama, convoca el V Certamen Internacional de Poesía Café de Oriente “Gerardo Diego” y el III Certamen Nacional de Poesía de Jóvenes Creadores, con el fin de promover la poesía como manifestación cultural esencial. Los premios, dotados en su primera categoría (IV Certamen Internacional de Poesía) con 1.500 euros y accésit de 600 euros y en su segunda categoría (II Certamen Nacional de Poesía para jóvenes hasta 25 años) con 1.000 euros y accésit de 300 euros, tienen una periodicidad anual. El fallo del jurado, seleccionado especialmente para dicho certamen y compuesto por Jesús Hilario Tundidor, Joaquín Benito de Lucas, Ángel García López, Luis Alberto de Cuenca y Teodoro Rubio, destacadas personalidades del mundo literario, se hará público mañana viernes.

El pasado viernes 13 de junio de 2008 tuvo lugar el fallo del V Certamen Internacional de Poesía Café de Oriente “Gerardo Diego” y del III Certamen Nacional de Poesía de Jóvenes Creadores. Reunidos los miembros del jurado, seleccionado especialmente para dicho certamen y compuesto por Luis Alberto de Cuenca, Jesús Hilario Tundidor, Joaquín Benito de Lucas, Ángel García López y Teodoro Rubio, destacadas personalidades del mundo literario, decidieron conceder por mayoría los siguientes premios:

  • PRIMER PREMIO del V Certamen Internacional de Poesía Café de Oriente “Gerardo Diego”, dotado con 1.500 euros, al poema titulado EL SUEÑO O LA CAMA de ÁNGELA ÁLVAREZ SÁEZ
  • ACCÉSIT del V Certamen Internacional de Poesía Café de Oriente, dotado con 600 euros, al poema presentado con el título ÍNTIMA POSTAL DE INVIERNO de JORGE DE ARCO
  • PRIMER PREMIO del III Certamen Nacional de Poesía para Jóvenes Creadores, dotado con 1.000 euros, al poema presentado con el título OBJETOS PERDIDOS de ALBERTO RODRÍGUEZ DE RAMOS
  • ACCÉSIT del III Certamen Nacional de Poesía para Jóvenes Creadores, dotado con 300 euros al poema presentado con el título HAY VECES QUE ME VEO TENTADO de ALEJANDRO FERNANDEZ-OSORIO GARCÍA

En el acto de entrega, celebrado en el Café de Oriente (Plaza de Oriente, 2 – Madrid) estuvieron presentes Joaquín Benito de Lucas, Teodoro Rubio, Luis Lezama, Francisco Moreno y Javier Regato.
Desde Grupo Lezama queremos transmitir nuestra más sincera enhorabuena a todos los participantes y en especial a los ganadores del certamen.


martes, 17 de junio de 2008

PRIMER PREMIO V CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA CAFÉ DE ORIENTE "GERARDO DIEGO"


El Grupo Lezama comunica que el pasado viernes 13 de junio de 2008 tuvo lugar el fallo del V Certamen Internacional de Poesía Café de Oriente “Gerardo Diego” y del III Certamen Nacional de Poesía de Jóvenes Creadores.

Reunidos los miembros del jurado, seleccionado especialmente para dicho certamen y compuesto por Jesús Hilario Tundidor, Joaquín Benito de Lucas, Ángel García López, Luis Alberto de Cuenca y Teodoro Rubio, decidieron conceder por mayoría los siguientes premios:

- PRIMER PREMIO del V Certamen Internacional de Poesía Café de Oriente “Gerardo Diego”, dotado con 1.500 euros, al poema titulado EL SUEÑO O LA CAMA de ÁNGELA ÁLVAREZ SÁEZ

- ACCÉSIT del V Certamen Internacional de Poesía Café de Oriente, dotado con 600 euros, al poema presentado con el título ÍNTIMA POSTAL DE INVIERNO de JORGE DE ARCO

- PRIMER PREMIO del III Certamen Nacional de Poesía para Jóvenes Creadores, dotado con 1.000 euros, al poema presentado con el título OBJETOS PERDIDOS de ALBERTO RODRÍGUEZ DE RAMOS

- ACCÉSIT del III Certamen Nacional de Poesía para Jóvenes Creadores, dotado con 300 euros al poema presentado con el título HAY VECES QUE ME VEO TENTADO de ALEJANDRO FERNANDEZ OSORIO GARCÍA

En el acto de entrega, celebrado en el Café de Oriente (Plaza de Oriente, 2 – Madrid) estuvieron presentes Jesús Hilario Tundidor, Joaquín Benito de Lucas, Teodoro Rubio, Luis Lezama, Joaquín Martínez, Francisco Moreno, Javier Regato.



El sueño o la cama

Versión de un cuadro homónimo de Frida Kahlo

En el sueño la muerte tiene los pies de cristal y su filo dorado trae a la memoria recuerdos de un país remoto.

De su espalda nacen jardines con frondosos árboles que dan corales violeta

y cataratas que erosionan la materia de todos los relojes.

Algunas noches sobre el techo de la cama descansa su cadáver como el principio de la nieve sobre los campos

y entre sus huesos se alzan flores amarillas y cadenas de perlas.

El cuerpo descansa a la deriva por extraños paraísos,

en los que la luna se hincha y muge, a punto de dar a luz,

donde columnas blandas sustentan el mar y la tierra,

donde la luz se llena de jabalíes azules que bailan entre la bruma,

semejando la materia del amor.

La cama trepa por nubes silvestres que pesan demasiado.

Y una enredadera se extiende sobre la vida del cuerpo yaciente.

- Los saltamontes derraman lágrimas sobre los rostros desconocidos del pasado y las moscas lamen las llagas verdes del corazón de los hombres.-

Los insectos nadan por las nubes como peces de lomo plateado.

Han llegado al lugar donde se celebra la vida,

atraídos por las torres de luz tras las que se esconden ciudades majestuosas.

Luego, descenderán por las huellas de nuestro pensamiento hasta confundirse con la nieve de la desaparición y del olvido.

Su música comienza a latir por las raíces de la enredadera.

Así se cumple el ritual de la noche.

viernes, 6 de junio de 2008

CERTAMEN DE POESÍA MEMORIAL FLORENCIO SEGURA

Noticias

http://www.sp.upcomillas.es/sites/corporativo/Biblioteca%20de%20imgenes/1/concursos.JPG
  • Dieciocho miembros de la universidad, premiados en los certámenes y concursos culturales 2007-08

Un año más se celebró en Comillas la entrega de premios de los certámenes y concursos organizados por la Unidad de Actividades Culturales, Seminarios y Jornadas. En total, se entregaron 19 galardones, sumando primeros y segundos premios y menciones de calidad. Narrativa, poesía, ensayo filosófico, artículo periodístico, fotografía y artes plásticas son las categorías en las que han competido todos los miembros de la comunidad universitaria. En la presente edición, han sido premiados cinco alumnos de grado, cinco alumnos de la universidad de mayores, dos estudiantes de postgrado, tres antiguos alumnos. dos profesores y un miembro de los servicios de la universidad.


XXII Concurso Literario "Memorial Florencio Segura"
Narrativa:
Primer premio: "Yo era músico", Pablo Martínez Llorente (alumno de 6º de Derecho y Administración y Dirección de Empresas)
Segundo premio: "Tercera planta Sur", Mercedes Bermejo Buil (alumna de la Universidad de Mayores)
Poesía:
Primer premio: "Hojas de otoño", Marcelina Regalado Sanz (alumna de la Universidad de Mayores)
Segundo premio: "Naufragio de palabras", Simón Delgado Gorrín (alumno de 3º de Teología)
Mención de calidad: "La luna vegetal", Ángela Álvarez Sáez (antigua alumna)
Artículo periodístico:
Primer premio: "La frialdad de la indiferencia", Abel Veiga Copo (profesor de la Facultad de Derecho -ICADE-)
Segundo premio: "Ya sé decir laurel", María Dolores Mansilla Pozuelo (profesora de la Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia)
Ensayo filosófico:
Primer premio: "Experiencia y nombre propio. Sobre el olvido del mal en la impersonalidad de la subjetividad contemporánea", Ramsés Leonardo Sánchez Soberano (doctorando en Ciencias Humanas y Sociales)
Segundo premio: "Aplicaciones de la filosofía de Ortega y Gasset a la empresa", Victor Vallejo Viciana (antiguo alumno)

XIV Concurso de Fotografía "Universidad Pontificia Comillas"
Fotografía:
Primer premio: "Nosotros", Lourdes Calzarceta del Pino (alumna de 1º de Trabajo Social)
Segundo premio: "Navidad en Venecia", Paula Gortázar del Castillo (antigua alumna)
Mención de calidad: "Mi momento decisivo", Andrés Mauricio López (alumno de 4º de Ciencias Empresariales Internacionales)
Mención de calidad: "El origen", Fernando Trénor Dicenta (alumno de la Universidad de Mayores)
Serie fotográfica:
Primer premio: "Ilusión mutilada", Juan Pablo Bar Vázquez (alumno de 6º de Derecho y Administración y Dirección de Empresas) Segundo premio: "Factor humano", Manuel Muñoz García (de sistemas informáticos)
Mención de calidad: "Pescadores de Catania", Paula Gortazar del Castillo (antigua alumna)

VI Certamen de Artes Plásticas "Universidad Comillas"
Pintura
Primer premio: "Alter Ego?" Ana Sancho Barrero (alumna del Curso de Especialista en Cooperación al Desarrollo Sostenible y Ayuda Humanitaria)
Segundo premio: "Sara", Francisca Herrera López (alumna de la Universidad de Mayores)
Mención de calidad: "Castilla", María Paz García Hernández (alumna de la Universidad de Mayores)

lunes, 26 de mayo de 2008

VI CERTAMEN DE POESÍA LA LECTORA IMPACIENTE

SEXTO CERTAMEN INTERNACIONAL

DE POESÍA 2008

"LA LECTORA IMPACIENTE"

Se establece un primer premio, dotado de una obra de la artista Elisa Merino, un fin de semana para dos personas en una casa rural (Casona de Ferrando-Barx o Casa Granero-Rascafría) y un ejemplar del poemario "La esfera dorada" de Adriana Serlik, al mejor poema o grupo de poemas.


Participan 328 poemas.

PREMIO

Poemas de Xiang

Ángel Luis Romo - Madrid

FINALISTAS

el amor o frida kahlo

Ángela Álvarez Sáez - Madrid


Estranguló a dos hijitos y se lanzó DEL Piso trece

María Paz Valdebenito González - Chile

Tríptico desde el granero

Luis Manuel Pérez Boitel - Cuba

para que exista este poema

Fulgencio Martínez - Alcantarilla (Murcia)

Poemas moribundos

Haydeé Sardiña de la Paz - Cuba

AutobIo

Esteban Torres Sagra - Úbeda (Jaén)

un signo de extravío

Luis Blas Fernández - Alcalá de Henares (Madrid)

danza

Flavia Cosma - Canadá

Poemas de ocio

Manuel Parra Aguilar - México

ambigüedad de la distancia

Marta Asunción Alonso Moreno - Collado Mediano (Madrid)

sobre la vida y la muerte

Gonzalo López Cerrolaza - Burguillos de Toledo (Toledo)

si vinieras ahora compañera

Amando García Nuño- Madrid

la siempre nombrada

Omar Alberto Santos Balán - México

Iniciación

José Antonio Contreras Ramírez - Perú

Escila y Caribdis

Emilia Bertolín Cebrián - Valencia

Discard after use

Jorge Enrique Rodríguez Camejo - Cuba

la espera

Víctor Marín González - Valencina de la Concepción (Sevilla)

la huella del silencio

José María de Juan Alonso - Alpedrete (Madrid)

adaptrices

Patricia Pérez Madrid - Buenos Aires

domingo, 25 de mayo de 2008

Finalista Certamen "La voz + joven" organizado por Caja Madrid

La Voz + Joven 2008: ganadores

La Voz + Joven 2008: ganadores">

Obra Social Caja Madrid ha invitado a participar en este concurso a todos los poetas españoles y extranjeros residentes en España, nacidos a partir de 1972, inclusive. El premio: participar en lecturas públicas en La Casa Encendida.


Los ganadores realizarán lecturas públicas en La Casa Encendida en el mes de octubre. El jurado, compuesto por Enrique Gracia, Pureza Canelo y Amalia Iglesias ha fallado:

GANADORES 2008

  • Fernando Barcia. "Sobre la destrucción"
  • Giovanni Rodríguez. "El veneno de los días"
  • José Manuel Díez "Algo"
  • Ana Delgado Cortés. "Invitaciones a silencio"
  • Carmen Camacho. "Pandora construcciones"
  • Estíbaliz Espinosa. "Abra la cápsula"

FINALISTAS 2008

  • Ángela Álvarez. "Los hilos mágicos"
  • Felipe Bollaín Parejo. "Rabiografías"
  • Andrés González Castro. "Por ejemplo"
  • Julio César Jiménez. " La sed adiestrada"
  • Jorge Martínez Ros. "Momento"
  • Sergio Oiarzabar. "75 versos como mucho".

martes, 12 de febrero de 2008

Recitales


Durante el año pasado di una serie de recitales en Madrid, algunos de ellos gracias a la Red de Arte Joven de la Comunidad de Madrid, por ejemplo di un recital en el Centro Juvenil Galileo, en El Café del Despertar en dos ocasiones, una de ellas con motivo de la noche en blanco participé en un maratón poético, y también en la Casa del Libro de Gran Vía, dentro del ciclo poético titulado Los jueves poéticos en la Casa del Libro.

También di un recital junto con Ana Isabel Conejo en el Colegio Mayor Isabel de España, dentro de los encuentros poéticos titulados Séptimo viaje de invierno.

En Leganés también ofrecí un recital en el Café la invierna, un café muy acogedor y bohemio, que invitaba a la poesía.

http://www.lainvierna.com/historial.htm

Por último, recité en el Café Libertad, de gran tradición poética y musical.

http://www.libertad8cafe.es/nuestrosartistas.php?ini=%C3%81&id=439

Después de haber dado todos esos recitales, echo en falta la pasión por la poesía en Madrid, los recitales no se llenan (en el que más gente vino a verme, que yo no conociese, fue en Leganés). Es una pena que sólo tus conocidos vengan a los recitales. Incluso, gente muy consagrada en el mundo de la poesía, se quedan solos en sus recitales. He de decir, que he visto mucho más apego por la poesía en Andalucía, siempre que allí he acudido a algún acto poético, o he recogido un premio, se llenaba la sala, al contrario que en Madrid. Supongo que aquí tenemos una sobresaturación de actos y poca publicidad. Aún así, aquí queda mi queja.

Las Versiones del Tigre (Ed. Vitruvio, 2007)


Este libro me lo publicaron el año pasado en ediciones Vitruvio. En una de las primeras páginas aparece la siguiente nota del editor: "Las versiones del tigre es un profundo homenaje a Jorge Luis Borges, amparada en el mítico tigre del escritor argentino, Ángela Álvarez ha sabido construir una prosa poética muy personal, brillante y lúcida". COn este libro quedé finalista en el I Premio de poesía Margarita Hierro. Os dejo con alguno de sus poemas en prosa:

Los recuerdos

En el interior de la casa hay un patio con una fuente en el medio. El patio es rectangular. Sin embargo, en la mirada de la mujer tiene forma de círculo –aunque el lugar es el mismo, la mujer lo percibe como una sucesión de momentos-. La mujer da una vuelta alrededor de la fuente y se encuentra con una niña que trepa por una enredadera que conduce a la infancia. La mujer llama a la niña y ésta, después de mirarla con sus mismos ojos, desaparece por el tejado. La mujer, sorprendida por el suceso, decide dar otra vuelta alrededor de la fuente. Esta vez no aparece nadie. Pero unos versos se le agolpan en la boca. La sensación de pérdida levanta los adoquines y humedece la cal de las paredes. La mujer quiere huir de ese recuerdo y da una tercera vuelta. La frescura del aljibe despliega en el balcón un mapa con un camino trazado. Antes de que la mujer logre memorizar la ruta, el mapa desaparece. Los recuerdos están colgados en unas perchas que salen del techo. Parece un tendedero de pescado. La mujer cierra los ojos y siente el patio como es: rectangular, con el empedrado, los tiestos colgados de las ventanas, los cántaros y los tres escalones irregulares que dan a la cocina. La mujer se duerme dentro del murmullo del agua. Y sueña con una niña que tiene sus mismos rasgos. La mujer comienza a trepar por la enredadera detrás de la niña.


Los antihéroes

A los antihéroes se les conoce por su andar indeciso, con un pie siempre más retrasado que el otro y por su cabeza inclinada hacia la búsqueda. El antihéroe se toma un café por las mañanas, va al baño en los restaurantes y exhibe públicamente sus miedos, colgados del pomo de la entrada o de sus ademanes torpes. El antihéroe se define a sí mismo como una persona normal, pero en realidad está construido con los pedazos rotos de la palabra creencia. Un pedazo de guión de una película independiente. Un trozo de vanguardia, otro de novelas desestructuradas. Un pedazo de yo fragmentado o de consulta psicoanalítica. Un sobrenombre surrealista o el apartamento de un neurótico. Los antihéroes, como su propio nombre indica, tienen las cualidades contrarias a las de los héroes: no son guapos, no son musculosos, no son valientes, ni mucho menos el yerno que toda madre querría tener. Muchos antihéroes suelen llevar cordones en los zapatos y gafas de pasta. Son tímidos, compulsivos y fetichistas de los pies. Sus sueños son diurnos y son tan cobardes que no se atreven a montarse en las atracciones de las ferias. Incluso les da miedo coger a su hijo recién nacido y prefieren observar su fragilidad detrás de un cristal. Los antihéroes tienen el pulso tembloroso y siempre tiran el caldo encima de la mujer gorda. Cuando éstos caminan por la calle parecen estar atravesando bosques muy densos y tienen la costumbre de no pisar las líneas que se forman debido a las intersecciones de los adoquines. En la literatura se expresan mediante un monólogo interior desorganizado e incoherente. Y su falta de moral les hace ir en busca de algo que dé sentido y lo pierden en el intento. A los antihéroes se les conoce por su andar indeciso y por su cabeza inclinada hacia la búsqueda. ¿Qué es lo que han perdido? Los antihéroes van buscando su mitad divina. Porque aunque ellos no quieran reconocerlo, hoy en día son tratados como verdaderos héroes, algo que obviamente no son, al ser su mitad mortal más fuerte de lo que los dioses habían imaginado cuando se les ocurrió engendrarlos. A los antihéroes les asustan los relojes y los perros, les gusta la comida china y se toman un güisqui antes de terminar este texto. Los antihéroes se pierden entre los espacios en blanco del poema. Mitad hombre. Mitad sentido de pérdida.


(Nota: la imagen es obra de David Escalona)

lunes, 11 de febrero de 2008

El día que nevó sobre el naranjo (Ed. La Palma)


La antología El día que nevó sobre el naranjo, fue publicada por Ediciones La Palma, y en él se aunaban poemas de los escritores que compartimos la beca de la Fundación Antonio Gala en el mismo curso.

En esa antología hay diez poemas-relatos míos. Cinco pertenecen al libro Espiral (con el que he quedado finalista en algunos certámenes de poesía, si bien no he llegado a publicarlo al completo) y otros cinco al libro de poemas Las versiones del tigre.

El primer poema de los que he colgado a continuación, es un poema dedicado a la memoria de mi tía Tere, que murió de cáncer, aunque también puede hacerse una lectura de él referente al miedo en general, ese miedo circular y asfixiante que nos invade a todos en algunos momentos de la vida, sin que no lo haya habido ningún detonante. Os dejo con los poemas, que son casi relatos:

Los miedos

La cabeza está calva. La silueta de una mujer sin pelo dibujada en un cristal. La ventana está calva. Detrás el día es tormenta. La tarde a punto de estallar como una bomba de agua. El estruendo no se produce. Tan sólo es un a punto de. La mujer está calva. En la cabeza tiene una cicatriz. Cinco centímetros de muerte. La muerte está calva. La muerte es una reina calva que desciende un tobogán. La mujer calva toma antidepresivos. Tiene una mancha en la cabeza. La mancha es un reflejo de la herida. Y las imágenes reflejadas no provienen de los espejos –aunque esa sea la creencia mayoritaria.- La herida no se ve. La mujer tiene una herida que late en sus sienes. Una herida que no tiene mapa ni brújula. Que aflora en la cabeza calva. La herida es de la naturaleza de los recuerdos. La mujer calva no sabe olvidar. Mira a través del cristal y descubre que al otro lado hay un tigre. El tigre no toma antidepresivos. La mujer calva tiene miedo de un tigre que no toma antidepresivos. El tigre está en una jaula de cristal con forma de lluvia. La mujer tiene miedo de un tigre enjaulado. Y el tigre quiere tocar la cicatriz de la cabeza de la mujer pero se lo impide un cristal. La mujer sabe que el tigre quiere tocar sus cinco centímetros de muerte y llora hasta secarse por dentro. La reina calva tiene miedo del tigre que quiere quedarse dentro de la jaula. Los toboganes cada vez son más altos. La pendiente es cada vez más empinada. Y la reina calva no sabe caer. Tampoco hay mapas que enseñen a caer. La mujer calva está a punto de, otra vez. No hay más elementos. La muerte, el tigre, la mujer. Todo gira alrededor de ellos. La mujer se olvida del tigre. El tigre se olvida de la muerte. La muerte se olvida de. La mujer recuerda una ventana. Mira hacia dentro de la ventana. La herida recuerda el dolor y la reina recuerda el tobogán. El tigre abre la boca. No tiene colmillos. La mujer sabía que el tigre no tenía colmillos. El tigre mira la tarde que está a punto de. El tigre tiene miedo de la mujer. En el cristal solo está dibujado un tigre calvo.


Los interiores

Un hotel al lado del mar. Parece un barco que parte sin hacer el más mínimo movimiento. Es de noche. Las farolas están encendidas y las escaleras de caracol se llenan de luciérnagas. Las paredes le parecen más amarillentas. Todo más decadente –como su literatura-. Las ruinas que pueblan la memoria. Las ruinas de la memoria. Alguien le sonrió en aquel lugar hace cientos de años. Su figura recortada contra un muro de arena que se le viene encima. La primera vez que estuvo aquí, en esta descripción, el hotel estaba aislado. Sólo se comunicaba con la civilización por un hilo de nailon que no tenía la consistencia suficiente para estar cerca de ninguna parte. Sin embargo, ahora estamos mirando este mismo hotel y los ojos sienten los obstáculos de otras construcciones contiguas. Casas de veraneo para extranjeros, pistas de tenis y parques con una lluvia muy fina que sube sin cesar por los toboganes. Señor, la maleta. No trae equipaje. Ni tampoco dinero. Pero sabe que tiene el tiempo justo y que puede que sea la última vez. No quiere lastres. Solo el recuerdo de una fisura divide el suelo en diversas formas irregulares– le trae a la memoria una película de Bergman-. El olor a cera quemada. Habrán hecho una hoguera con todos los maniquíes que sobraron. La habitación doscientos diecinueve, la misma que la última vez. Pero él no es el mismo. Eres consciente de que has cambiado, de que sigues cambiando. Gira la llave y al empujar hacia abajo el pomo de la puerta, abre los ojos y los siente entumecidos porque hace mucho que los tenía cerrados.

La habitación tiene una pared de cristal. Se acerca hacia ella lentamente. Y cada vez siente más ese vértigo que le contrae el pecho y no le deja respirar. De nuevo la pared de cristal, el mar como una alfombra mágica y aquel vértigo escanciando zumo de azalea por el suelo de la habitación. No quiere seguir avanzando. Le da miedo reconocerse a sí mismo mirando desde fuera.

(Nota: La imagen es obra de Marina R. Vargas)